Acabando la Carrera

Por Michelle Marí López

 

Librando la buena batalla, acabando la carrera, es algo que el apóstol Pablo le encargó a Timoteo.

Practique atletismo por casi quince años. Quince años podrían parecer muchos, de hecho lo son, pero a pesar de todo ese tiempo hubo algo que, aunque siempre supe de oídas, logré entender y aplicar tan tarde como en los últimos cuatro años de mi vida como atleta.

 

De oídas te había oído; Mas ahora mis ojos te ven.

Job 42:5 Reina-Valera Antigua (RVA)

 

Se requiere resistencia para mejorar aunque tu especialidad sea en carreras de media distancia. Yo me negaba a ir más allá. No lo hacía porque dolía, me agotaba, me sacaba de mi zona cómoda. Entonces, cuando por fin entendí y decidí aplicar ese principio, todo dio un giro que no esperaba.

Debes salir de tu zona de comodidad

 

Salir de mi zona de confort dolió mucho y en muchos aspectos. Me agoté más, mil veces pensé que no podría, pero había una meta. Cuando decidí pasar el proceso de adquirir resistencia, todo mi ser mejoró. Luego de dar aquel paso me hice más fuerte y vinieron mis mejores momentos como atleta.

He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida. 2 Timoteo 4:7-8 Reina-Valera 1960

Miro esto ahora y pienso en el caminar en Cristo: sabemos lo que tenemos que hacer, lo oímos, lo leemos, sabemos que es lo mejor pero qué difícil es practicarlo, no queremos exponernos al dolor de lo que implica pasar por la prueba y adquirir esa resistencia. Es increible como buscamos mil formas de evitarlo, pero a la larga es lo que tenemos que hacer.

El proceso duro produce resistencia

El proceso produce resistencia, nos hace fuertes, sacamos lo mejor de nosotros en ese intento, conocemos capacidades que ni siquiera sabíamos que teníamos. En el momento que decidimos someternos al proceso, comenzamos a adquirir la resistencia y al final no habrá más que una victoria que jamás habías experimentado porque nos tardamos demasiado en decidir decir sí a un poco de dolor y sacrificio.

En el momento que decidimos someternos al proceso, comenzamos a adquirir la resistencia y al final no habrá más que una victoria que jamás habías experimentado porque nos tardamos demasiado en decidir el decir sí a un poco de dolor… Clic para tuitear

Al final todo habrá valido la pena, porque lo que viene con sacrificio siempre es lo mejor.

Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Romanos 8:28 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

 

 

Michelle Marí López  escribe para No Más Divorcios, ella es atleta y Consejera de Rehabilitación. Puedes seguirle en Twitter @Michellemaril

Este artículo procede del ministerio No Más Divorcios . El material publicado en esta página se encuentra disponible para ser compartido gratuitamente. Agradecemos su integridad al citar la fuente en respeto a nuestros derechos de autor.

Publicado por No Más Divorcios

El matrimonio como la primera institución creada por Dios para cumplir su misión en la tierra, el cual ha sido atacado desde el principio y hasta nuestros días; necesita ser fortalecido ante tantos desafíos que enfrenta diariamente. Reconocemos la necesidad urgente de desarrollar matrimonios y familias fuertes, que reflejen a Dios, siendo luz y sal en el lugar donde se desenvuelvan.

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